Testimonio de: María Anaya y familia
*Perdida-de memoria
A causa de tanto sufrimiento que estaba viviendo familiarmente comencé a ser una persona muy nerviosa, comencé a olvidarme de las cosas muy fácilmente, el psiquiatra me recetaba medicamento, pero mi problema cada vez se hacía más serio. Una de mis hijas era mi apoyo en aquellos momentos. En varias ocasiones iba manejando y de un momento a otro se me olvidaba a donde vivía o a donde me dirigía, es ahí cuando Luz, mi hija me tenía que recordar, me sentía una mujer totalmente perdida
*15 años en drogas y alcohol
Fueron momentos muy difíciles, mi esposo estaba hundido en el vicio del alcohol y las drogas, y esto provocaba también la infelicidad en el hogar, ya que a causa de esto casi nunca pasaba en casa.

*Violencia doméstica
A causas de las discusiones entre mi esposo y yo, uno de mis hijos fue guardando mucho resentimiento hacia su papá, por lo que en casa, parecía que nunca lograríamos tener la felicidad. Económicamente todo faltaba en casa, por lo que llegamos a pasar muchas necesidades.
*Miseria: no había de comer en casa
A causa de los vicios que mi esposo tenía en casa no había que comer, ya que él prefería gastarse el dinero en las drogas y en el alcohol, que sustentar la casa. Fueron momentos muy difíciles porque también económicamente realmente vivíamos en la miseria, no teníamos nada.
*Conociendo la verdad
El haber conocido de la Iglesia Universal representó para mi el conocer que sólo Dios podía transformar mi vida. Comencé a luchar por mi liberación y abrí mi corazón para Dios, Él fue actuando en mí, y me sanó de la perdida de memoria que yo padecía, me sentía fuerte para seguir perseverando

*Mi esposo sale de los vicios
Al estar perseverando con fe en la iglesia, pedí a Dios por la transformación de mi esposo y Él me respondió. Mi esposo e hijos comenzamos a luchar como una familia unida, por lo que Dios restauró mi matrimonio y liberó a mi esposo de los vicios.
*Conquistas: casa y negocio
Las bendiciones de Dios siguieron ya que junto a mi esposo e hijos comenzamos a luchar a través de sacrificio en las Campañas de Israel en propósitos de fe, Dios fue abriendo puertas, económicamente fuimos progresando, tanto que hoy tenemos nuestra casa propia y hemos logrado nuestro negocio propio, somos una familia unida, feliz y no nos hace falta nada.